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Escribir un libro

¿Por qué entre las realizaciones de la vida que señalan estas máximas figura: Escribir un libro?

Escribir un libro de este tipo es un repaso de gran parte de la propia vida, de los aprendizajes, de las personas que compartieron esos tiempos, de los encuentros y las despedidas.

Reescribir un libro como este es una tarea mucho más ardua y puntillosa. Es encontrarse con pasajes enteros de la propia obra y pensamiento y tener que aceptarlos, modificarlos o desecharlos. Exige trabajar con varios canales de comunicación a la vez: con los potenciales lectores, con quienes hemos sido hace unos años, entre nosotros que aún habiendo compartido muchas de las experiencias no siempre rescatamos o las capitalizamos de igual manera.
Fue una tarea muy intensa y movilizante. Quedamos muy satisfechos con el producto logrado y esta satisfaccción será completa cuando ustedes, nuestros lectores, fortalezcan su salud utilizándolo.

Ya les contamos el final, seguramente muchos de ustedes querrán conocer el principio de la historia…

Nosotros dos (Carlos e Ingrid) hemos compartido caminos desde hace muchos años. En 1982 nos acercamos a la Multiversidad de Buenos Aires y comenzamos nuestro aprendizaje ecologista. En esa institución surgió el CETAAR (Centro de Estudios sobre Tecnologías Apropiadas de la Argentina), organización de la que fuimos parte durante más de diez años y en la que germinó el sueño de trabajar con plantas medicinales.

¿Cómo surgió esta idea? No existe una sola respuesta, convergieron varias motivaciones personales y conjuntas, algunas de ellas fueron: estábamos buscando formas naturales de vivir y de curarnos; estábamos descubriendo el valor de la sabiduría popular y la importancia de rescatar las técnicas y costumbres locales; durante la carrera de farmacia Carlos estudió drogas vegetales y vió plantas secas y cortadas; en la infancia Ingrid y su familia consumían plantas medicinales, es más la abuela era yuyera pese a la oposición de su esposo.

De todo esto surgió el proyecto «Rescatando el conocimiento popular sobre plantas medicinales», proyecto que se realizó en el Barrio 2 de abril, Partido de Alte. Brown, Prov. de Buenos Aires, Argentina en el año 1987. De este proyecto surgió todo lo demás…saludy plantas

El trabajo con plantas medicinales en el marco de CETAAR fue un permanente «abrir puertas» cada paso nos conducía al siguiente y cada vez el espacio era mayor y el trabajo más profundo y abarcativo. Las actividades se incrementaron y los miembros del equipo de trabajo también.

De rescatar fue necesario pasar a procesar y sistematizar la información. Luego devolver a las comunidades la información registrada y para ello se desarrolló una metodología didáctica, surgieron los Talleres de plantas medicinales para compartir conocimiento. La gente nos estimuló a trabajar con los médicos, pues eran quienes más resistencia oponían, primero fue necesario sensibilizar al cuerpo médico y luego ofrecerles espacios de capacitación e información seria. El reconocimiento preciso de las plantas exigió el trabajo botánico y el registro herbario. Tanta gente en tantos lugares requerían vías de comunicación y espacios de encuentros, se crearon boletines, revistas y encuentros.

La flora medicinal y las culturas tradicionales no son patrimonio de Argentina, al contrario compartimos regiones con países hermanos y algunas plantas crecen en todo el continente. Ello nos llevó a trabajar a nivel latinoamericano.

En los últimos años las plantas medicinales y los conocimientos asociados a su uso fueron objeto de la codicia de las multinacionales farmacéuticas y ello nos hizo trabajar en defensa de los derechos comunitarios de los pueblos y la protección de la biodiversidad.

Todo esto sigue su curso, está activo, vivo, creciendo: los talleres, los encuentros, las publicaciones, las redes nacionales y del cono sur, etc, etc.

La última puerta que se abrió fue editar nuevamente un libro de plantas medicinales, destinado al público en general pensando en usted que vive en una ciudad y anhela un poco de naturaleza, o usted que vive en el campo pero que olvidó el conocimiento sobre yuyos o no lo olvidó y estará orgulloso de verlo en un libro.

Es a la vez una culminación y un comienzo…¿cuál será la próxima puerta?

Al terminar el libro encontrará una lista de lugares donde puede recabar más información y conocer un poco más del proceso que aquí esbozamos.

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